VIDEO. CAMPAÑA DE AFILIACIÓN

Es tiempo de República

Comunicado de Alternativa Republicana con motivo del 14 de abril.




Muchas veces se acusa a los republicanos de nostálgicos de un pasado que no volverá. Particularmente se hace cuando llegan las fechas conmemorativas de la proclamación de la II República.

Resulta paradójica está acusación por parte de quienes pretenden contribuir a reforzar el régimen postfranquista de la transición. Acabamos de ver en las televisiones públicas unas crónicas de la celebraciones de la pascua católica más dignas de los mejores tiempos del NO-DO que de un estado aconfesional. El monarca, heredero del dictador Franco, ha acudido a ellas para darse el correspondiente baño de multitudes sin ningún tipo de miramiento por el artículo 16 de esa Constitución que dice defender.

La recientemente aprobada Ley Mordaza pone en el punto de mira del Código Penas cualquier tipo de protesta ciudadana intentado acallar las voces que denuncian los permanentes recortes e injusticias en los que hace años que vivimos instalados.

Los derechos sociales son permanentemente deteriorados para que la sanidad, la dependencia, el cuidado de niños y mayores sean objeto de deseo  para el negocio privado o la siempre presente caridad (ese sustitutivo piadoso de la justicia social).

La LOMCE ya puesta en marcha y 3+2 universitario que ya asoma en el horizonte hacen de la educación un campo abonado al beneficio de unos pocos, haciendo de la formación un lujo para las minorias enriquecidas dejando fuera a la gran mayoría de nuestros jóvenes. Que solo estudien los ricos, como ha sucedido desde tiempos inmemoriales.

¿Dónde está la nostalgia entonces? Vivimos en una acelerada involución que solo puede ser detenida con un proyecto integral de transformación del país y de la forma en que este se gobierna.

República es que tengamos verdadera democracia y no este baile de máscaras donde la corrupción y la opacidad campan a sus anchas. República es que la ciudadanía tenga verdaderas oportunidades de expresarse sin ataduras y manipulaciones.

República es la sanidad siga siendo pública, gratuita y  universal. República es laicismo y que en las aulas no se impartan contenidos doctrinales. República es que la gestión de los asuntos públicos sea transparente y accesible.

República es que todos y todas tengan acceso a la educación y a la cultura sin discriminaciones económicas.

República es que se respeten los derechos de la mujer empezando por los derechos que tiene sobre su propio cuerpo. También es República que no exista ningún tipo de brecha salarial entre sexos.

República es empleo digno con salarios que permitan vivir y no solo sobrevivir.

República es que nadie quede privado de su vivienda por circunstancias económicas y entrampado en una deuda eterna para que unos miserables hagan negocios.

República fue cambio y transformación, fueron puertas abiertas y alegría en 1931. Y lo sigue siendo en 2015 porque los anhelos de los españoles y españolas no han sido satisfechos.

En Alternativa Republicana no ocultamos nuestra ambición de cambiar este régimen corrupto y caduco. No lo hacemos desde la nostalgia ni desde la perspectiva de repetir lo pasado. Hoy es necesario una transformación distinta de la que tuvo lugar hace 84 años pero hace falta volcar todas las energías en modificar radicalmente el actual status quo.

Quedarse en reivindicaciones parciales y con temor a citar la palabra República como marco del futuro solo conduce a ganar batallas y escaramuzas pero no se ganará la guerra.

Si es tiempo de recuperar libertades, de ganar la calle, de defender nuestros derechos sociales y laborales, de vivir en un verdadera democracia, entonces es tiempo de República.

ALTERNATIVA REPUBLICANA

IZQUIERDA UNIDA VETA A ALTERNATIVA REPUBLICANA EN LA COALICIÓN ELECTORAL PARA LAS ELECCIONES AUTONÓMICAS.

Comunicado de la Federación de Castilla y León de Alternativa Republicana

Hace varias semanas, Alternativa Republicana manifestó su interés en participar en una coalición electoral para las elecciones autonómicas de Castilla y León que se celebrarán el próximo 24 de mayo, junto con Izquierda Unida y Equo.
Nuestro partido ofreció su modesta colaboración sin reclamar ningún tipo de exigencias en cuanto a puestos en las listas electorales o protagonismo durante la campaña, asumiendo nuestro papel de organización minoritaria pero no por ello menos necesaria para construir una opción ilusionante y transformadora para Castilla y León. Creemos que el republicanismo de izquierda representando por nuestra formación tiene mucho que aportar en forma de propuestas programáticas centradas en paliar los efectos de la crisis sobre los ciudadanos y ciudadanas, la lucha contra la corrupción, la profundización democrática y la transparencia en la gestión de los asuntos públicos.
Desde Alternativa Republicana hemos hecho una apuesta decidida por los procesos de convergencia que se están produciendo a nivel autonómico y municipal en nuestro país ya que entendemos que la posibilidad real de cambio pasa por el entendimiento y la capacidad de articular a las fuerzas políticas y sociales que desean una transformación radical de la formas de gobernar los ayuntamientos y las comunidades autónomas.
No obstante, los órganos competentes de Izquierda Unida en Castilla y León han decidido vetar la presencia de Alternativa Republicana en la coalición en función de intereses personales de ciertos sectores de IU con una evidente estrechez de miras y falta de generosidad. Esperábamos otra actitud más inteligente y lamentamos que el discurso ilusionante que dice transmitir Izquierda Unida de Castilla y León no se corresponda con unos comportamientos coherentes con ese discurso y pesen más viejos conflictos e intereses oscuros antes que la necesidad de buscar puntos de encuentro entre las fuerzas transformadoras de nuestra comunidad autónoma.
En otros territorios como Euskadi, Andalucía o Canarias han sabido entender esta necesidad y ALTER e Izquierda Unida caminan juntas en fórmulas de convergencia, como también sucede en el ámbito municipal de Salamanca. Desgraciadamente, no es el caso de Castilla y León.

Alternativa Republicana no estará presente en las elecciones autonómicas pero seguiremos trabajando por los derechos de los ciudadanos y ciudadanas de Castilla y León, que merecen un proyecto digno y esperanzador. Esperamos que, en un futuro, Izquierda Unida de Castilla y León sea capaz de desprenderse de viejas y perversas formas de entender la política para que realmente se pueda “recuperar la ilusión”. De momento, tomamos nota de estas actitudes impropias de una organización que debería tener una gran responsabilidad en el momento político y social en el que vivimos.

Alternativa Republicana Salamanca: Concentración Republicana en Salamanca #SalamancaRepublicana


Alternativa Republicana Salamanca: Concentración Republicana en Salamanca #SalamancaRepublicana

La III República, desatemos lo bien atado.



Ramón García Hernández.
Secretario de Comunicación de Alternativa Republicana.
Afiliado de la Agrupación Provincial de Salamanca.

Se cumplirán el próximo día 6 de diciembre 36 años desde la aprobación en referéndum de la actual Constitución española, piedra angular del régimen de la transición, que en los últimos tiempos no para de emanar hedores de descomposición. Los valedores del actual status quo andan algo confundidos buscando soluciones para el mal olor sin darse cuenta de que la pseudodemocracia postfranquista está muerta, incapaz absolutamente de dar respuestas a los principales problemas de los ciudadanos.

Es en este sentido muy relevante el artículo que el director del diario “El Mundo” Casimiro García Abadillo publicaba el pasado domingo bajo el título “La segunda Transición o la III República”. Al máximo responsable de uno de los medios más poderosos en términos de influencia en la clase gobernante y vocero de sus intereses cuando le ha convenido no se le pasan por alto muchos de los síntomas que han aflorado particularmente en los largos años que llevamos de crisis económica.

Es obvio que no se puede ocultar la corrupción generalizada que invade a los grandes partidos dinásticos, ni los dramas del paro, los desahucios, la pobreza infantil o la emigración de nuestra generación más preparada de la historia. Tampoco es posible obviar el desmantelamiento acelerado de los frágiles pilares de lo que fue un modesto Estado de Bienestar (sanidad, educación, dependencia…).

También se refiere el director de El Mundo a la problemática planteada en Cataluña a lo largo de los últimos meses con una interpretación algo sesgada de los acontecimientos.

La alarma acumulada que produce esta constelación de desastres para que se mantenga la actual estructura de poder tiene un remedio para García Abadillo: Reformemos la Constitución actual, entre otras cosas para “para recuperar el espíritu de la Transición, la concordia”. De nuevo, el dulce sabor del consenso: “un gran pacto nacional entre el PP y el PSOE que pueda servir de base para afrontar un futuro inmediato caracterizado por la fragmentación política”

Cuando se pone consenso debemos leer componenda de las élites que manejaban el país durante el franquismo y que siguen perviviendo con sus fieles escuderos llamados PP y PSOE. Cuando dicen concordia es pisotear la única verdadera legalidad, la de la II República, que fue arrasada a sangre, fuego y olvido durante los años de dictadura franquista y en los reinados de sus sucesores borbónicos. Ya se sabe: Todo quedó atado y bien atado.



Fue durante la II República cuando el pueblo español tomó por fin el destino en sus manos y eso fue demasiado para el poder de la rancia España eterna. Pero el miedo persiste: Mucho inquieta el ascenso de Podemos o la veleidades independentistas de Cataluña, pero el propio director de El Mundo lo dice bien claro:

“Si los grandes partidos no dejan en un segundo plano su tacticismo y no piensan más en el país, en los ciudadanos; si no son más generosos, estaremos ante un riesgo real de que pueda proclamarse una Tercera República, con todo lo que ello lleva consigo.

(…)Insisto: o afrontamos una segunda Transición, o nos arriesgamos a una Tercera República.”

¿Por qué les inquieta la III República de tal manera? ¿Qué lleva consigo? Pues ni más ni menos que la emancipación de los ciudadanos y ciudadanas españoles para decidir por sí mismos sin ataduras ni amenazas como quieren organizarse territorialmente, que servicios públicos desean y como sufragarlos, como afrontar los problemas económicos y sociales en beneficio de la colectividad y no de unos pocos como ha sido hasta ahora, olvidarse de tutelas militares y religiosas, de reyes corruptos que nos venden como semidioses. Eso es lo que temen ahora como lo temieron en 1931.

La III República es el proyecto integrador de todas las luchas y demandas políticas, económicas y sociales. En las manifestaciones del pasado junio al hilo de la coronación del heredero (un poco de cosmética para intentar tapar vergüenzas) ya lo pudimos entrever y por ello la reacción represiva y silenciadora del régimen. Las fuerzas que apuestan por el cambio de verdad, por la auténtica democracia no pueden cerrar los ojos a que la salida tiene solo un nombre: Tercera República Española.

Seamos valientes y trabajemos por ello sin dejarnos distraer por falsos consensos ni reformas en la cáscara para que los de siempre sigan al mando.

¡Abajo la Constitución del 78 y su régimen!

¡Viva la III República!

Alternativa Republicana no se identifica necesariamente con los contenidos publicados, excepto cuando son firmados por la propia organización.

Alternativa Republicana recauda fondos para medicinas y material médico en Palestina



Mientras hablamos Gaza está siendo exterminada, los gobiernos mundiales miran a otro lado, convirtiéndose en cómplices del Genocidio. En Gaza, no hay luz, ni agua corriente, ni alimentos, pero lo más cruel, es que ni siquiera les queda el mas mínimo material sanitario, para hacer frente a los miles y miles de heridos, tras los bombardeos indiscriminados y asesinos del gobierno de Israel.
 
Gaza necesita vendas, suero, antibióticos, antiinflamatorios, esparadrapo, betadine, sabanas, mascarillas, guantes, gasas, alcohol… SI, NADA DE ESO TIENEN YA EN GAZA.
 
Lo recaudado será destinado única y exclusivamente a la compra de todos estos productos urgentes y básicos, con los que poder atender a la población. Una vez comprados los productos, SERÁN ENTREGADOS A LA EMBAJADA DE PALESTINA EN MADRID, la que se encargara de colocarlos en contenedores y entregados a la CRUZ ROJA INTERNACIONAL, la que se hará responsable de su llegada y entrega a Gaza. Palestina necesita nuestra ayuda, por pequeña que esta sea.
 
Para colaborar entra en este enlace:
 
POR FAVOR, AYUDA CON LO QUE BUENAMENTE PUEDAS. TU COLABORACIÓN ES IMPRESCINDIBLE. GRACIAS EN NOMBRE DEL PUEBLO DE GAZA Y DE TODOS LOS PALESTINOS. GRACIAS.

Asamblea Constituyente de la Agrupación Provincial de Salamanca de Alternativa Republicana

El 20 de junio a las 18:30 tendrá lugar en la localidad de San Muñoz la Asamblea Constituyente de la Agrupación Provincial de Salamanca de Alternativa Republicana. En ella se elegirá a la Comisión Ejecutiva Provincial y se tratarán diversos asuntos organizativos. También se constituirá de forma provisional la Federación de Castilla y León hasta el momento en el que haya un mayor número de afiliados de otras provincias. Recordamos que Alternativa Republicana fue la tercera fuerza política en el municipio en las elecciones al Parlamento Europeo celebradas el 25 de mayo.


Los caminos a la República

Manuel Benito Sánchez. 
Alternativa Republicana Salamanca














En los procesos de transición de una forma de gobierno a otra, resulta tan importante el camino que se siga como el destino al que se desea llegar. La importancia de dicha elección es tal que, de escoger un camino equivocado puede desvirtuarse el objetivo o incluso, en el peor de los casos, conducir a un objetivo diametralmente opuesto al que originariamente se perseguía.
En lo sucesivo se señalarán algunas de las posibilidades conducentes a la transición desde la Monarquía Parlamentaria a la República, señalando los mecanismos que deben ponerse en funcionamiento según la vía que se decida explorar intentando inferir los posibles resultados.
Para comenzar, es muy importante subrayar que las vías de transición son limitadas, el éxito de las mismas depende del contexto en que se producen y, los resultados que arrojan raramente coinciden en plenitud con los postulados que las desencadenaron. A continuación se analizarán cuatro modelos o vías de transición que podrían explorarse para el caso de España. Se explicará brevemente en que consisten y se apoyaran mediante ejemplos comparativos históricos.
-Transición Pactada por la Élites: Este es uno de los modelos más habituales y del que tenemos ejemplo reciente en nuestro país. Las élites políticas desde las instituciones ponen en marcha el proceso de transición y lo conducen desde su formulación hasta el objetivo. Es el más estable y el que refleja con más fidelidad el resultado con el plan inicial.
El desencadenante para este modelo puede ser captado desde una sociedad que enfatiza por un cambio o puede responder a intereses de las propias élites que lo impulsan. Su inicio estará condicionado siempre al beneficio primario si no exclusivo de dichas élites, su situación final no será nunca formulada empeorando su posición de origen, nunca.
El ejemplo que señalamos para visualizar este modelo es la transición desde el franquismo a la monarquía parlamentaria actual. En ausencia de la principal figura del régimen las élites políticas de la época analizan el entorno y revalúan su situación, favoreciendo cuando no promoviendo de forma activa la transición, blindando su posición (ley de amnistia).
Una transición en España hacia una forma de gobierno republicano utilizando esta vía se llevaría a cabo con los principales partidos y desde las instituciones, dando como resultado una “República” muy concreta, con nombre y apellidos, sesgada por un sistema electoral poco proporcional. Podemos resumir este modelo con una afirmación muy elocuente “O hacemos la revolución desde arriba o nos la hacen desde abajo”.
-Transición por colapso o agotamiento de la institución: En este modelo se contempla una eventualidad rara (aunque no imposible y así la historia lo demuestra), la propia institución colapsa o se aparta voluntariamente, por tanto, si no podemos vincular la institución a un linaje, la institución se diluye y tendremos una república sobrevenida.
En este caso tanto las élites políticas como la sociedad juegan un papel de origen nulo o prácticamente nulo, sencillamente al ser conceptos contrapuestos, monarquía vs república, tendremos una por la ausencia de la otra. No es por tanto una vía “activa” de transición propiamente dicha al no encontrarse condicionado a un acontecimiento impulsor, pero indudablemente inicia un proceso de transición.
El ejemplo lo encontramos en la proclamación en España de la I República. Apartados los Borbones y abdicado Amadeo I de Saboya, con un trono huérfano, la única manera que tenían las élites políticas para salir del “atolladero” era proclamar la República.
En la actualidad, y tal y como está configurada la institución monárquica en España, blindada por la constitución, dotada de irresponsabilidad y sobreprotegida por los gobiernos de turno (porque con ella protegen a su vez otros privilegios menos evidentes), me aventuraría a decir que las posibilidades de encontrarnos en un futuro próximo en la situación descrita son, inexistentes.
-Transición por presión social: Este modelo requiere a priori de una sociedad activa, movilizada y con una cultura política profunda y de largo recorrido histórico (tres elementos que en este país se encuentran en la misma proporción que los yacimientos de petróleo, permitidme la licencia sarcástica). Es de todos los modelos, quizá, el que menos garantiza el resultado final en condiciones que podríamos calificar como optimas, ya que la masa social por poco heterogénea que sea, siempre lo será en cantidad suficiente como para que sea imposible crear de base unos objetivos fijos y estables.
El proceso se iniciaría a través de una demanda social masiva sobre las instituciones, provocando dos posibilidades: 1) Bien se activaría el primer modelo señalado en la presente exposición, es decir, se iniciaría una transición pactada desde las élites ó 2) si la presión es más “agresiva”, se produciría el desalojo de las instituciones constituyéndose nuevas élites encargadas de propiciar la transición bien tutelada de cerca por la sociedad en apariencia o de facto.
Para ejemplificar esta situación resulta más fácil recurrir a los recientes acontecimientos definidos como “primavera árabe”, para lo cual parece innecesario señalar que cualquiera de las situaciones observadas son perfectamente extrapolables a una eventual transición de este tipo en España, desde una inestabilidad social dilatada en el tiempo hasta una situación bélica real.
Por las razones anteriormente expuestas, un proceso de transición de este tipo en España es difícilmente esperable, aunque, decididamente no imposible.
-Transición plebiscitaria: Esta vía suele encontrar su origen en una previa degradación “lenta” del régimen anterior. Se activa normalmente tras el surgimiento, dentro del modelo a sustituir, de una corriente política favorable al cambio y debe contar con la alianza implícita y de la sociedad, pues es la sociedad la que por la vía democrática sustituirá unas élites por otras haciendo explícito el pacto y, provocando así el colapso definitivo del modelo desde dentro. Las élites alzadas electoralmente deben contar con la premisa declarativa de operar la transición una vez estén dentro, sellando así la alianza entre dichas élites políticas y la sociedad.
Este modelo, a diferencia de los anteriores, requiere de un allanamiento previo de duración indeterminada, podemos señalar varias fases y entornos: 1) la sociedad empieza a tomar conciencia de la necesidad del cambio y los individuos comienzan a aglutinarse en torno a esta idea, apareciendo grupos de demanda “cívica”. Estos grupos no aspiran a acceder de forma directa a las instituciones, pero si comienzan a lanzar contra las mismas estas demandas de cambio. En este punto, las élites políticas pueden actuar de dos formas, o bien inician una “transición pactada” o inician un proceso de blindaje y protección del modelo. 2) Si no se inicia el proceso de transición, aparecen en escena los grupos de individuos que (y siempre que el sistema lo posibilite y no se introduzcan bloqueos que lo dificulten) entran directamente en la competición electoral por acceder a las instituciones con el objetivo de operar la transición. 3) Con carácter previo al asalto electoral a las instituciones, se encuentra el periodo de negociación entre la sociedad y la “élites aspirantes a operar el cambio”, este proceso dará forma al objetivo perseguido con la transición. 4) Se produce la llegada de las nuevas élites  a las instituciones por la vía democrática en un contexto en el que, el orden jurídico constitucional previo no resiste el empuje democrático produciendo el plebiscito.
El ejemplo de este modelo es el que encontramos en la proclamación de la II República.
Esta es de las vías expuestas, la más plausible teniendo en cuenta la concurrencia de las premisas señaladas en el modelo teórico con la realidad social y política actual.
Evidentemente no se han descrito todos los modelos de transición posibles, de igual manera que se pueden construir modelos híbridos. Si acaso, he señalado de forma breve algunos que bien se pueden dar habitualmente o aquellos que pueden trabajarse en perspectiva comparada.